lundi 20 juin 2016

Para abrir y cerrar con llave


Coplas (humildes, inocentes)

Llave, llaves, llavecitas,
pesadas grandes pequeñas,
abren cierran las puertitas
y el corazón de mi dueña.

Pesada puerta que guarda
el tesoro de sus besos,
con llave de amor abrirla
y en su abrazo quedar preso.

Una sola llave quiero
de su llavero dorado,
abre la puerta del miedo,
la que esconde sus pecados.

La llave que usted me dió
ya no abre más su puerta,
desde ahora vivo triste,
ya mi almita está muerta.

La llave que yo buscaba
entre niebla y desconsuelo,
la hallé perdida en el suelo.
Ya no me sirve de nada.

Llave llevo y ya no puedo
de amores abrir las puertas,
si mi amada está muerta
volver a abrirlas no quiero.

Llave llaves, llavecitas,
abren cierran corazones,
puerta de cofres, cajitas,
cielos tristes, los arcones

de donde salen canciones,
las canciones las canciones,
adonde nacen canciones
las canciones, las canciones

(repita, si le parece, ad æternum)


 

vendredi 3 juin 2016

texto para catálogo de Pedro


AFINES
exposición de Pedro Hasperué, San Martín de los Andes-2016
grabados-pinturas-fotos-muñecos-mecanismos
para el catálogo


Y…hablar de lo que a uno lo hace temblar no es fácil. Es como carrera de obstáculo. El primero es el del pudor, porque hablar –escribir- es opinar, y en este caso,  sobre una obra, quién es uno, no? Pero tampoco exageremos, porque opinar, opinamos. Siempre, aún en silencio…Y con cuáles herramientas? aaah…. allí hay una cuestión, se hace lo que se puede. Personalmente no tengo otro medidor de estéticas que no sea emocional, que conlleva una dosis letal de inteligencia, no vaya’creer… Todo este espiche para decir que, como me enseñó Pedro, con la mano educada, el cerebro aclarado y el corazón templado se logran cosas increíbles como que un par de caños para que corra el agua hasta una canilla, un par de embuditos y unos coditos de 45º se unan para disfrazarse de serpientes jocosas y esto es solo un ejemplo. En realidad latas de tomates (ojo, vacías) manubrios, ruedas dentadas, tenazas, llantas de bicicleta abandonada, botones, tubos de goma para el gas, herraduras (en desuso habitual) y cuantas cosas imaginen se andan disfrazando de veletas (tuñonianas) sapos, loros, bicicletas, sirenitas, vacas saludadoras. Pedro me recuerda a esos chicos a los que le regalaban juguetes costosos, y solo le prestaban atención unos minutos antes de volver a armar una batalla naval con palitos, ramitas, hojas, corchos, chapitas de cerveza, en el torrentoso mar que corría junto al cordón de la vereda las tardes de lluvia. Y la batalla ocurría, con sus navíos varados, hundidos, encallados, sus abordajes entre el humo y el perfume de la pólvora y el estruendo de los cañones…. Y mire usted, nos pasa cuando unos ojos negrísimos nos miran el alma y uno ve el mejor fuego de artificio de la historia, las chispas más furibundas, el silencioso estruendo de las explosiones de la belleza. Y entonces temblamos… No tendrá que ver con el amor todo esto?...
Miguel Praino  

De perros y vidas grises....

Night
       and
           dai.....

La gloria del día no garantiza nada
si la noche sucia
no permite gloria alguna.

Noche alterada
por gruñidos de
perros odiosos
que componen grises odiados,
los grises que opacan las glorias
y solo ofrecen
horizontes posibles alcanzables, deleznables…

Yo también odio
esos grises raposos
que diluyen la vida

la humilde grandeza de la vida
la única capaz de abolir el error/horror
de "enamorarse del dolor"

lundi 30 mai 2016

Bitácora de sentimientos 4






Bienaventuranza



El domingo también puede ser
gris y tierno y lluvioso y
luminoso  en lo barrios,
melancólicos al atardecer, 
alfombrados de ocres otoñales 
bajo las mortecinas luces
tamizadas por la llovizna. 

Y su silencio,
ocupado con la tenue dulzura
de la voz de un bandoneón,
como llamado fraterno de humanidad
a través  de una ventana,
que nos detiene y nos cuenta Volver...
Sigue "nuestra marcha sin querellas"
recorriendo las calles silenciosas,
sin pensarlo pero alertas
al misterio,
al encuentro,
a lo indefinible… 

Mi mágica amiga se encuentra
con un mágico ser,
encerrado en mísera gayolita
colgada en mísera posta actual...
Se miran, se estudian, 
se reconocen,
la ya noche se abriga
en gorjeos, trinos, melodías...
Dialogan,
se demandan, se cuentan,
se declaran, se ríen, se aman,
se despiden, se saludan...

Luego
la marcha entrando en la noche
hacia el fin del domingo.
Contentación del corazón, 
el abrazo tierno, bondadoso,
y luego
el rostro mojado
de llovizna,
de luz de sus ojos...